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¿Analfabetismo en la Sociedad de la Información?

Vivimos en una época donde la revolución tecnológica y de Internet ha formado un nuevo tipo de sociedad, la sociedad de la información. Esto tiene también otra cara, completamente opuesta, y es que en un mundo donde la información es prácticamente a tiempo real y su difusión es muchas veces mundial, en ocasiones desde mentes no profesionales, las noticias falsas tienen su cabida, produciendo también la sociedad de la mala información. De ahí, que sean necesarias nuevas alfabetizaciones que nos hagan críticos y buenos usuarios de las nuevas herramientas a nuestra disposición. Se entiende, por tanto, que este artículo corresponda a una comunicación en un marco como el de Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC.

Esta alfabetización debe ir dirigida no sólo a comprender la información, sino también a “buscarla, recogerla, interpretarla y analizarla, y cómo no, de comunicarla”. Debemos saber que no todo vale, y saber encontrar las fuentes expertas y fiables, así como contrastar la información. Pero, progresivamente habrá que ir ampliándola a otros temas que este mundo lleva aparejados y, que si no se conocen o analizan, podemos caer en ellos, como la creación de mundos virtuales que nos desconecten de la realidad, la exclusión social por ensalzamiento de las relaciones virtuales, el sedentarismo… Incluso, podemos ir más allá, y analizar el mundo de los mensajes subliminares, la manipulación de la imagen, el mensaje de la imagen…Por tanto, es necesario implicar a los profesionales de la educación, e integrar estos conocimientos en los programas de estudios de los centros escolares, institutos y universidades. Debe ser con intención universal y se deben hacer políticas en este sentido, ya que, de otra manera, surgen los analfabetos digitales. Requiere un importante esfuerzo, es una ciencia en constante movimiento y cambio, por lo que precisa de una actualización continua que no siempre estamos dispuestos a realizar, sobre todo aquellos que nos hemos incorporado a esta nueva era ya adultos. Es más, los propios procesos educativos estarán inmersos en el mundo digital, facilitando la educación a rincones o a personas que de otra manera no puedan acceder a ellos. Ya tenemos ejemplos actuales, como la propia UNIR (Universidad Internacional de La Rioja) que permite tener una experiencia universitaria cien por cien on-line. La exigencia va a estar ahí, ya que ahora los niños, lo viven desde su primera infancia, y quizá esas nuevas generaciones que maduran al tiempo que avanza la tecnología lo vean todo como un proceso natural, en el que el apoyo educativo les da herramientas con las que seguir explotando este mundo digital en una espiral de crecimiento cada vez más exponencial.

El mundo de la difusión en papel ha dado paso a que “la electrónica e internet lo pueden hacer gratis, a la velocidad de la luz y en cantidades similares al número de las estrellas del universo” y, como parafrasea el autor, Bill Gates nos habla de los e-books como una solución mejor, que permite “un gran ahorro en materiales, mano de obra, producción y distribución” , en el marco de la sensibilización actual en contra del cambio climático “que se salven muchos árboles”, y en el contexto de una sociedad consumista “que disminuya el precio de venta al público de los libros y que las ventas se disparen”.

El artículo nos habla de la transfiguración de los lectores, ahora manda la pantalla, las imágenes. La lectura se acompaña de fotografía, video, interacción…”cuyo manejo exige el dominio de nuevos saberes, de nuevos conocimientos y habilidades”. La lógica ya no es lineal, se navega por internet en un mundo de hipervínculos, páginas, enlaces…, que por un lado completan la información, pero por otro puede hacer que nos perdamos en un maremágnum de datos que no nos son necesarios para nuestro objetivo final. Por tanto, la definición de alfabetismo se amplía a la adquisición de estos nuevos conocimientos y de las TIC. Además, relacionado con este nuevo alfabetismo digital, debemos adquirir nuevas competencias en alfabetismo visual o el informacional, entre otros, para poder tener una visión lo más global y completa posible de la sociedad y los tiempos en los que vivimos. Por tanto, el propio término alfabetismo no termina de ser definido, ya que evoluciona con la adquisición de nuevas competencias humanas. Y estos conocimientos, como nos recuerda el texto, no son “para seguir en el circuito escolar”, sino “para la vida ciudadana”; tanto se ha introducido el mundo digital en nuestras vidas.

El autor, no nos habla del final de la lectura, sino de que esta cambia, el acceso a la tecnología se puede dar incluso antes de aprender a leer, intenta hasta cierta medida ser intuitiva que nos haga la vida más fácil, pero también nos produce mayor dependencia.

Además, nos recuerda el autor que estos avances nos proporcionan nuevas visiones del mundo y de la sociedad. La información se produce en tiempo real, se valora la inmediatez, aún a riesgo de equivocaciones. Todo esto nos lleva también a un mundo donde aparecen el stress y nuevas patologías y dependencias de las que antes nadie hablaba. En el artículo se nos dice que esta nueva sociedad es más interdependiente, global, con gran cantidad y facilidad de acceso a la información, en continuo y rápido cambio, donde lo preeminente es la imagen y el espectáculo (cada vez necesitamos más impacto visual para sensibilizarnos), donde los que tienen el poder, los medios y la capacidad para imponer sus ideas, lo pueden hacer con más facilidad, la información y el conocimiento han pasado a ser las nuevas materias primas de esta revolución y, por último donde la formación debe ser constante y paralela a los cambios.

Todo esto, nos lleva también a medir las diferencias entre países ricos y pobres, o entre democráticos o no, con nuevos parámetros, ya que el acceso a los medios y la capacidad de mandar mensajes, así como la calidad de estos, no es igual en todas partes. Tampoco es igual el poder para producir contenidos y de negocios en las distintas partes del planeta, por lo que cada vez se hace más patente la necesidad de esta alfabetización, así como de que pueda algún día a llegar a ser un derecho en todas partes. El analfabetismo en general siempre ha estado vinculado a la pobreza produciendo un círculo vicioso que deberíamos poder romper. De ahí, la necesidad de políticas sociales y educativas coherentes con el mundo que nos toca vivir.

Martina Alonso Lago

Estudiante

Grado de Humanidades, UNIR

Obra recensionada:

Coll, C. “Lectura y alfabetismo en la sociedad de la información” Uocpapers, nº1 (2005)

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